
- Salud y costumbres de nuestros gatos
La lengua de los gatos es áspera, debido a que tiene unas papilas cónicas que están cornificadas y son duras. Esto les permite beber agua y les ayuda en su aseo diario.Detecta los sabores ácidos, amargos y salados, pero no captan bien el dulce. - Castigos
- Nunca someter ni aplicar castigos físicos.El gato no aprende tras el sometimiento al ser humano; el gato aprende porque le interesa, porque obtiene algo bueno de la acción realizada. Los resultados positivos se obtienen con recompensas, premiando sus aciertos.
Utilizar castigos indirectos:Ante comportamientos indeseados (robo de alimentos, marcaje (orin en cualquier sìtio ), afilado de uñas en sofá, etc.) reñiremos de forma indirecta (ruido violento, aerosol o pistola de agua, por ejemplo). Un gato que asocia el castigo con el propietario no realizará “malos actos” en su presencia, pero sí lo hará cuando esté solo. - UÑAS
- Evitar las indeseables acciones de las uñas. Para evitar que no se lime las uñas en muebles, paredes y demás, limpiaremos cuidadosamente las zonas que usa para tal menester con el fin de hacer desaparecer sus olores; también proporcionaremos opciones adecuadas (rascadores) y, si le pillamos “in fraganti”, actuaremos como ya hemos indicado anteriormente (ruido, chorro de agua...).
Ayudar al buen uso de la bandeja. El uso del lecho absorbente por parte del cachorro viene prácticamente “grabado en su disco duro”; si el gatito no utiliza la bandeja de forma inmediata, recogeremos las defecaciones y las pondremos en la bandeja con el lecho absorbente para facilitar la adquisición de la adecuada conducta higiénica.
Salud
Diarreas en los gatitos:
El sistema digestivo del gatito es muy sensible. Por eso, durante esta etapa de su vida no es raro que sufra algún tipo de problema que le provoque la diarrea, la cual puede definirse como un cambio de la frecuencia, de la consistencia o del volumen de los movimientos intestinales y de las heces.Desde la entrada del alimento por la boca,hasta la salida de los excrementos por el ano, todo el trayecto digestivo puede verse afectado por un sinfín de problemas.
1º-Diarreas originadas en el intestino delgado:
Los trastornos del intestino delgado de los gatitos suelen ser frecuentes, debido, entre otras razones, al gran número de enteropatías agudas. ( ¿Què son enteropatìas agudas? Pues son la existencia de patología ( algùn mal)en las arterias viscerales abdominales,que hace que aparezca la isquemia intestinal de caracter agudo o crónico.) que pueden llegar a afectarles. Entre los principales causantes de estas alteraciones tenemos alteraciones dietéticas (intoxicación, cuerpos extraños, alimentos inadecuados, excesos alimentarios...), agentes infecciosos, parásitos, virus, fármacos... Todos ellos con un síntoma común: la diarrea.Para comprender un poco mejor los mecanismos de la diarrea, veremos los de presentación más habitual en gatitos:
DIARREA OSMÓTICA O MALA ABSORCIÓN
Es la más frecuente en animales de compañía: la presencia de nutrientes no absorbidos en la luz intestinal produce una difusión pasiva de agua hacia la luz intestinal, que termina en una diarrea líquida o de heces blandas; suele deberse a mala digestión, mala absorción y sobrealimentación. Este tipo de diarrea suele resolverse tras 24-36 horas de ayuno.
Diarrea secundaria a la alteración de la permeabilidad de la mucosaLa barrera de permeabilidad intestinal está formada por uniones epiteliales, vasos linfáticos, capilares sanguíneos, así como por el sistema inmunitario de la zona; la presencia de cualquier problema en alguna de estas estructuras puede ser el origen de este tipo de diarrea.Las heces pueden tener sangre, en cuyo caso la dieta no suele ser suficiente para resolverlo.
GASTROENTERITIS
La inflamación aguda del intestino delgado (enteritis) va siempre unida a la gastritis aguda, por lo que el proceso se conoce y se trata como gastroenteritis aguda, una de las enfermedades más comunes en nuestros animales de compañía.Entre las principales causas están las infecciones, los tóxicos y los inadecuados manejos de los alimentos.Los animales con gastroenteritis aguda suelen presentar vómitos y diarreas; en muchos casos están deprimidos y sin apetito. En el caso de los cachorros, una gastroenteritis no tratada puede llegar a poner en grave riesgo su vida.El principal problema será la deshidratación, por lo que el tratamiento consistirá en aportar líquidos; si el animal no vomita se aportará agua por la boca. Si el estado del animal no lo permite, será necesaria la hidratación por vía venosa.
DIARREAS ORIGINADAS EN EL INTESTINO GRUESO
Dentro de los problemas que afectan al intestino grueso de los animales de compañía, la colitis es el trastorno más común; entre las causas: infecciones, tóxicos y alimentación inadecuada.Las causas dietéticas suelen ser frecuentes: cambios de alimentación, incorporación de alimentos ricos en grasa, adición de carne a la alimentación comercial, el consumo de alimentos “humanos” y el acceso a basuras. Como vemos, suelen ser causas frecuentes pero fácilmente evitables.
En la mayoría de los casos de diarrea aguda de intestino grueso el ayuno de sólidos con acceso al agua durante 24-48 horas reduce o resuelve la diarrea.
Como hemos podido comprobar, la elección de un alimento adecuado, específico para nuestro gatito, evitará un gran número de problemas, ya que con la adecuada elección y un correcto manejo, el aparato digestivo de nuestro pequeño felino se mantendrá en forma. Finalmente, esta tabla nos permitirá diferenciar las diarreas con origen en el intestino delgado o las derivadas del intestino grueso. Enfermedades Leucemia felina
La leucemia felina es una enfermedad grave, originada por un retrovirus denominado Virus de la Leucemia Felina (FeLV). Es más frecuente en gatitos que viven en libertad o en contacto con otros gatos, que en gatos que viven aislados en una casa.
La vía de contagio más habitual es el contacto con la saliva infectada: El lamido o atusado, las mordeduras, y los comederos y bebederos comunes, son fuente de contagio frecuentes. Las hembras pueden infectar a sus gatitos antes de nacer así como en el transcurso de la lactancia. En general, los gatos pequeños (en particular antes de los cuatro meses) presentan una respuesta inmunitaria muy débil y, por tanto, son extremadamente receptivos a la contaminación.El virus de la leucemia felina no perdura en el entorno. Es vulnerable a todos los desinfectantes y detergentes normales, y la transmisión mediante objetos o aerosoles (partículas suspendidas en el aire) es poco probable.
Los síntomas de la leucemia felina, pueden ser muy variados, incluso hay gatos que pueden no presentar síntomas durante un largo periodo después de la infección. Entre los más frecuentes, nos podemos encontrar anemia, enfermedad hepática o intestinal, trastornos de la reproducción, e incluso abortos y mortalidad neonatal, así como problemas relacionados con el sistema inmunitario y la formación de tumores. Además, los gatos afectados por el virus son más vulnerables a infecciones secundarias.
La mejor forma de combatir la leucemia felina, es la prevención. Cuando queramos introducir a un gatito nuevo en casa, más especialmente si ya tenemos otro gato, debemos llevarle al veterinario para que le haga un test y compruebe que no está infectado de Leucemia Felina, de este modo conseguiremos identificar los gatos positivos y no introducir individuos infectados en lugares donde haya gatos sanos.La vacunación protege en gran medida contra el virus, por lo tanto, debemos de tener vacunado a nuestro gato, y revacunarle anualmente.
Hay varios tratamientos que se ha propuesto contra el virus de la leucemia felina, pero desgraciadamente, a día de hoy no parecen eliminar el virus. Se pueden administrar tratamientos de soporte contra las enfermedades secundarias que presente el gato, que en cada caso, deben evaluarse individualmente.
Un gatito con leucemia, es fuente de infección para otros gatos, y padece una enfermedad de la que debemos ser conscientes. La leucemia felina no se transmite a las personas, pero si a otros gatos, por lo que no debe estar en contacto con ellos ni compartir fuentes de agua y comida. Será un gato con mayor probabilidad de padecer enfermedades, pero si lo asumimos y somos responsables, podrá vivir con nosotros y tener una vida prácticamente normal. Virus de la inmunodeficiencia felina
El virus de la inmunodeficiencia felina (FIV) es un retrovirus que afecta a muchos gatos y produce una elevada mortalidad entre la población felina mundial. El descubrimiento del FIV se remonta a 1986 en Estados Unidos y desde entonces se ha constatado su presencia en todos los países que han realizado pruebas de detección.
El virus FIV está presente en la sangre y la saliva de los gatos infectados, pero es extremadamente frágil y no sobrevive fuera del organismo del gato. Es vulnerable a todos los desinfectantes y detergentes habituales. Su modo de transmisión principal entre gatos es la mordedura. Las hembras infectadas pueden transmitir el virus a los fetos. Los machos son infectados más a menudo que las hembras y los gatos que viven en libertad en el exterior presentan mayores probabilidades de infección que los gatos de interior, ya que tienen más probabilidades de estar en contacto con otros gatos infectados.
Un gato infectado por el FIV puede no presentar ningún signo clínico durante muchos años y, sin embargo, estar infectando a sus congéneres. Al cabo del tiempo, el virus afecta al sistema inmunitario del gato, abriendo camino a problemas de salud crónicos, así como a infecciones secundarias. De este modo, muchos gatos contaminados padecen inflamaciones crónicas de los dientes y de la garganta. También se han constatado otras enfermedades crónicas (diarrea, neumonía, enfermedades de la piel, algunas enfermedades oculares, trastornos neurológicos, etc.) en los gatos contaminados.
Hay que tener en cuenta que antes de introducir un gato en casa, debemos realizarle una prueba para ver si tiene o no esta enfermedad. Se realiza mediante una pequeña extracción de sangre por el veterinario. En caso de que la prueba sea positiva, se recomienda no quedarse con el gatito, sobre todo si ya tenemos otro gato en casa. En España la vacuna para FIV no está comercializada.Ipsum. - Bolas de pelo
Todos tenemos clara y presente la fama de limpios de los gatos...Pues como todo en esta vida, hasta las costumbres más saludables pueden tener sus contraindicaciones, ya que la formación de bolas de pelo en el aparato digestivo de los gatos se debe a esta conducta normal de aseo.A los gatitos,les encanta lamerse para lavarse y por ello,al soltar el pelo,sobre todo en època de muda,tienen el peligro de que,en su estòmago se les hagan bolas de pelo que pueden ser muy malas para la salud de tu felino;Es por ello que es bueno darles un compuesto de Malta,esto se puede encontrar en cualquier clinica veterinaria,tiendas de animales o supermercados y asì,aunque no lo creamos, podremos mantener a nuestras mascotas saludables y felices
Los felinos utilizan muchas horas del día a peinarse y para ello utilizan su “rasposa” lengua (con múltiples proyecciones en forma de pequeñas espinas) y sus extremidades anteriores.Este lamido continuo del pelaje provoca un arrastre de pelo, gracias a su especial “cepillo lingual”, hacia el trayecto digestivo.La incidencia de este problema es mayor en animales de pelo largo y en aquellos ejemplares con conductas de aseo “de alta frecuencia”, como el caso de animales de vida exclusiva dentro del hogar.Los pelos comienzan a acumularse y son rodeados por sustancias mucoides (“moco”) que produce el aparato digestivo.Estas formaciones pueden ser vomitadas por la boca desde la orofaringe, desde el esófago o desde el estómago; en cambio, si sobrepasan esta última frontera suelen ser eliminadas a través del recto.Los propietarios de los animales con bolas de pelo en su aparato digestivo pueden observar diversos síntomas si su expulsión no se produce: inapetencia, arcadas, pérdida de peso, dolor abdominal...
TRICOBEZOARES
Los tricobezoares también son bolas de pelo, pero más duras, formadas por pelo, “moco” y otros materiales (generalmente restos alimenticios) presentes en el aparato digestivo del animal.Son formaciones menos comunes que las habituales bolas de pelo, pero son más grandes y más duras, por lo que tienen muchas más posibilidades de provocar alteraciones: obstrucciones en la salida del estómago, obstrucciones intestinales... En muchos casos la única solución para eliminarlos es la cirugía o la endoscopia.La expulsión natural de las bolas de pelo y de los tricobezoares se produce de igual forma que la de los cúmulos de pelo de las presas que ingieren cuando viven en libertad o “semilibertad” (es decir, con posibilidad de acceso al exterior del hogar). Dicho mecanismo que permite la expulsión de los restos no digeribles de las presas tiene una función protectora facilitada por la regurgitación y el vómito.
PREVENCIÓN
Aunque las bolas de pelo suelen ser expulsadas “fácilmente” por la mayoría de los felinos, es labor del propietario evitar en la medida de lo posible la molestia del vòmito .Para ello debemos tener presente los siguientes puntos:
- Cepillado frecuente: si cepillamos de forma rutinaria (a poder ser diariamente) el manto de nuestro amigo, los pelos muertos no serán ingeridos, sino que quedarán en el cepillo o en el peine.- Malta: existen muchas presentaciones de este producto (jarabe, pasta), que dado de forma habitual facilita el tránsito de las bolas de pelo. En ejemplares de pelo corto será suficiente con una o dos dosis semanales, si bien en los de pelo largo debe administrarse al menos tres veces por semana. Eso sí, el exceso de administración puede provocar alteraciones en la absorción de los nutrientes y diarreas, entre otras.- Hierba gatera: su ingestión permite que el animal estimule la regurgitación o el vómito de las bolas de pelo. Es uno de los métodos menos “deseables”, ya que seguimos permitiendo el vómito, algo que, en definitiva, deberíamos evitar.- Alimentos específicos: existen alimentos, perfectamente equilibrados, que, además de aportar todos los nutrientes, por su formulación facilitan el tránsito de las aglomeraciones de pelo en el aparato digestivo. Las tenias
Las tenias (o cestodos o gusanos planos) son parásitos del intestino delgado que pueden alcanzar hasta los 60 cm de longitud y que suelen ser causa de afecciones intestinales, a veces graves, en nuestros gatos.
El cestodo más habitual en el gato es Dipylidium caninum, pero igualmente se encuentran a menudo infecciones por Taenia taeniaeformis y menos frecuentemente, por Diphylobothrium latum. Se debe reservar el término tenia para Taenia taeniaeformis, pero en el lenguaje corriente, se emplea en sentido amplio para todos los cestodos.
Una de las grandes particularidades de las tenias con respecto a los nematodos es tener un ciclo indirecto (también denominado heteroxeno). Esto significa que deben participar animales de especies diferentes en el ciclo del parásito para que pueda tener lugar. Si retomamos el ejemplo bien conocido de la tenia del ser humano, las larvas se encuentran en la carne (clásicamente de vaca) y en los adultos humanos. El consumo de carne contaminada por parte del hombre (y por tanto del estado larvario) va a permitir la contaminación y la continuación del ciclo.Entre la contaminación por una larva y la excreción fecal de segmentos de tenias o de huevos pasan varias semanas. Esto significa igualmente que, en ausencia de un hospedador intermediario que albergue el estado larvario, no puede haber contaminación. Así, en casa hay que luchar contra el hospedador intermediario para luchar contra las tenias.
Ingestión de la pulga por el gatoPeriodo prepatente, de tres a cuatro semanasExcreción de segmentos que contienen los huevosIngestión de los huevos por una larva de pulgaLarva de pulgaFase de desarrollo en el organismo de la pulgaLa tenia que con más frecuencia afecta al gato es Dypilidium caninum se denomina a menudo tenia de las pulgas; en efecto, el ciclo es heteroxeno y es necesario que el gato ingiera una pulga para contaminarse. La contaminación directa de un gato a otro no es posible.
TRANSMISIÓN
Al contrario que otros gusanos intestinales, las tenias rara vez eliminan huevos en las heces del gato, eliminan unidades móviles denominadas segmentos o proglotis. Estos proglotis contienen huevos, tienen el aspecto y el tamaño de un grano de arroz y son eliminadas con las heces.
- Los huevos de Dypilidium caninum se encuentran en las pulgas. Los gatos se infestan cuando ingieren estas pulgas adultas durante su aseo. Esta forma de transmisión hace que esta especie de cestodo sea la más frecuente en la colectividad felina. Cualquiera que sea la forma de vida, en un piso o en una casa, con acceso o no al exterior, es raro no encontrarse jamás con pulgas.
- Otro cestodo importante para los gatos es T. taeniaeformis , que se contrae comiendo roedores infestados. Esto tiene una consecuencia evidente: si sus gatos viven en un piso o en una casa sin acceso al exterior y ustedes no tiene ratones…, no podrán contraer este tipo de tenia.
- Diphylobothrium latum muy acertadamente denominado en el lenguaje corriente «tenia de los lagos», porque se trasmite a través de pescado crudo de agua dulce infestado. Este parásito es el menos frecuente de los tres.
La contaminación directa de gato a gato no es posible. La forma particular de contaminación de los cestodos (ingestión de hospedadores intermediarios) y la elevada duración del periodo prepatente hacen que sea raro identificar una infestación por un cestodo en el cachorro antes del destete.
SIGNOS CLÍNICOS
La mayoría de los gatos infestados por tenias no presentan signos de enfermedad. Si un gato está muy infestado se pueden observar:- Signos de carencias alimentarias (con un pelo con mal aspecto) ligadas a la sustracción de contenido intestinal por el parásito .- Una perturbación del tránsito, con irritación, del tubo digestivo, origen de episodios de diarrea y estreñimiento.- Un prurito anal debido a la emisión de los segmentos de gusanos- Una obstrucción de las glándulas anales.
Los gusanos adultos son de gran tamaño y su presencia se constata por la emisión de segmentos, una especie de rectángulos blanquecinos presentes en el perímetro anal, que hacen que el gato infectado se lama con más frecuencia el perineo.
DIÁGNOSTICO, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN
Rara vez se encuentran huevos de tenias al examinar las heces, pero se pueden identificar las proglotis móviles que cuelgan del pelo bajo la cola del gato o secas en los lugares donde duerme el gato.
El prazicuantel es el fármaco más utilizado. Es muy eficaz contra las tenias y puede combinarse con otras moléculas activas contra los nematodos para constituir un antiparasitario de amplio espectro. La lucha contra D. caninum debe abarcar una lucha contra las pulgas, que sirven de reservorio para una reinfestación., y de las demás tenias, controlando el hospedador intermediario, evitando la contaminación del entorno. La transmisión no se produce de un gato a otro. - La rabia
La rabia es una enfermedad vírica mortal que afecta a todos los animales de sangre caliente, especialmente a los gatos y a los seres humanos. El virus penetra en el organismo a través de una herida o de las mucosas. La transmisión se produce en general tras la mordedura de un animal rabioso.
Entonces el virus se dirige al sistema nervioso central y provoca una forma grave y letal de inflamación del encéfalo. Aunque la rabia está presente en la mayoría de los países, la incidencia de la enfermedad varía en función de la región geográfica y el tiempo. En muchas partes del mundo la rabia sigue extendiéndose entre las poblaciones salvajes de zorros, glotones de Norteamérica, mapaches y murciélagos. En España la rabia está erradicada.
Los signos clínicos de la rabia en el gato están relacionados con cambios en el comportamiento, especialmente nerviosismo, timidez, agresividad o confusión. Otros signos son descoordinación, desorientación, convulsiones y parálisis. Algunos animales presentan una salivación excesiva, incluso espumosa, como consecuencia de una parálisis de la mandíbula que hace imposible la deglución. El diagnóstico de la enfermedad en el gato se realiza únicamente mediante un examen del tejido cerebral tras la muerte.
Los gatos que tienen acceso al exterior y pueden entrar en contacto con animales salvajes están particularmente expuestos. Por fortuna, la vacuna contra la rabia ofrece una protección excelente. Aun cuando el país donde resida el gato esté exento de la enfermedad, numerosos países exigen una vacunación actualizada, e incluso un título de anticuerpos, para la importación.
El riesgo de contraer la rabia está ligado a la situación sanitaria del país, a la zona de residencia y a la posibilidad de acceso al exterior.
La normativa en cuanto a la vacunación de rabia es variable según el país o la comunidad autónoma que se trate.El protocolo de vacunación consiste en una primera vacuna después de los tres meses y su primer recuerdo un año más tarde. Las revacunaciones posteriores son anuales.Sin tratamiento, la rabia es una enfermedad fatal. La mayoría de los gatos infectados mueren a los diez días. Una vez realizado el diagnóstico, la única opción es la eutanasia. La enfermedad puede transmitirse durante el cuidado, cualquier persona que manipule un gato enfermo corre riesgos importantes.
La toxoplasmosis
La toxoplasmosis es una enfermedad causada por un parásito protozoario microscópico, el Toxoplasma gondii. Aunque las especies de Toxoplasma pueden infectar a todos los animales carnívoros, los gatos son la única especie en la que puede completar el parásito su ciclo vital y la única especie que excreta ooquistes en sus heces.
Las personas sanas raramente caen enfermas cuando se infectan de toxoplasmosis. Los signos de una nueva infección pueden ser una inflamación de los ganglios linfáticos y síntomas gripales. No obstante, los adultos inmunodeprimidos por enfermedades como el SIDA o el cáncer, o por la ingestión de ciertos medicamentos, pueden desarrollar una enfermedad muy grave. En Estados Unidos se estima en 60 millones el número de personas portadoras de anticuerpos anti-toxoplasmosis en la sangre. No obstante, muy pocos sujetos desarrollan los síntomas de la enfermedad. En cualquier caso, todavía en Estados Unidos, más de un bebé de cada 1000 nace infectado por Toxoplasma. Es ahí donde el parásito ejerce sus efectos más devastadores. Cuando una mujer embarazada es infectada por primera vez por Toxoplasma, la infección puede resultar especialmente grave para su bebé al nacer.
La mayoría de las personas afectadas por la toxoplasmosis ha contraído la enfermedad consumiendo carne poco hecha o manipulando carne cruda. Los gatos son una fuente menos habitual de infección y el simple contacto con un gato no presenta riesgos. Además, hay que tener en cuenta que un gato que ha vivido en casa desde pequeño, que no sale al jardín y no tiene contacto con otros animales (ni con heces de otros gatos que puedan estar contaminados) ni con roedores que pueda cazar, ni con carne cruda, es muy poco probable que haya sido contaminado de Toxoplasma, por lo que si no tiene el parásito, es imposible que lo transmita.
Recomendaciones para limitar el riesgo de toxoplasmosis.
1- Eliminar diariamente la arena del gato con la pala (son necesarias 24 horas para que los ooquistes excretados en las heces puedan volverse infectantes). Y limpiar la bandeja con agua y un desinfectante como lejía o amoniaco.2- Las mujeres embarazadas se abstendrán de limpiar la arena.3- Las mujeres embarazadas evitarán cualquier contacto con la tierra del jardín o con carne cruda.4- Se impedirá que los gatos defequen en las zonas de juego.5- No verter la arena usada por el gato o sus deyecciones en el montón de abono o en los jardines.6- Ni los gatos ni los seres humanos consumirán carne cruda o poco hecha; la carne (particularmente el cerdo, el cordero y el venado) se cocinará a una temperatura interna de 70o C.7- Evitar que los gatos cacen.8- Lavarse las manos y limpiar las superficies y los utensilios con jabón después de haber manipulado carne cruda.9- Usar guantes para la jardinería y lavar bien todas las frutas y legumbres antes de su consumo.
Siguiendo estos consejos, estaremos limitando la posibilidad de sufrir toxoplasmosis. Sobre todo, hay que tener en cuenta que los ooquistes eliminados por el gato en las heces, no son infectantes hasta que no han permanecido 48h a temperatura ambiente, es decir, que si cambiamos la arena diariamente, no habrá riesgo de infección por parte del gato.
Peligros en casa
Si bien es cierto que los riesgos aumentan cuando nuestro gato está “de puertas afuera”, también es cierto que los animales que residen en el interior del hogar no se ven libres de posibles accidentes.
Además, si a la posibilidad real de enfrentarse con todos los elementos potencialmente dañinos y las más variopintas y comprometidas situaciones unimos la especial forma de ser del gato y su inagotable espíritu investigador, debemos tener presente que nuestro amigo felino podrá enfrentarse a alguno de los siguientes peligros y que nuestra actuación puede llegar a ser vital.
INTOXICACIONES
La presentación de intoxicaciones en los animales domésticos resulta frecuente debido principalmente a que su entorno está cada vez más saturado de agentes tóxicos, cuya ingestión por parte nuestros felinos es un problema bastante más frecuente de lo que algunos piensan. Si bien es cierto que el perro sufre un mayor número de problemas de ingestión de sustancias tóxicas, el gato, un poco más prudente, tampoco se libra de tan peligroso riesgo. Los productos de limpieza y ciertas plantas, entre los de más fácil acceso, pueden provocar desde patologías digestivas de distinta gravedad hasta la muerte del animal.En caso de que ocurra, lo ideal es acudir al veterinario de forma inmediata, mejor con una muestra de la planta, del producto ingerido o el envase que lo contuviera.
Como reglas básicas tendremos presente:
- Ante una posible ingestión de sustancias corrosivas (sosa, lejía, etc.) no provocaremos el vómito; si lo hacemos, el producto lesionará dos veces el aparato digestivo en su recorrido (entrada y salida). Por el contrario, administraremos leche o clara de huevo con el objeto de diluir el tóxico.- Si el animal presenta convulsiones o un gran estado de excitación, lo llevaremos a un lugar tranquilo e intentaremos protegerle de golpes y autolesiones contra el suelo y objetos, para lo que podemos usar mantas o cojines.- En caso de que el tóxico haya actuado por contacto con la piel, lavaremos con agua abundante.De todas las intoxicaciones que puede padecer un animal de compañía dentro del hogar (pesticidas, fármacos, productos de limpieza...), en el caso de los gatos las intoxicaciones por plantas estarían en los primeros puestos.
INTOXICACIÓN POR PLANTAS
Las plantas forman parte de un gran número de hogares; sean de interior o de exterior, están al alcance constante de nuestras mascotas. Entre las principales plantas a tener en cuenta, quizá en primera posición, tenemos las azaleas, con una acción severamente tóxica que puede conducir al animal a la muerte. Sin embargo, también son tóxicos los bulbos de jacintos, tulipanes y lirios, pero también alimentos de consumo habitual en el hogar, por ejemplo, el tomate y la patata.Además, no debemos olvidarnos de los geranios, los potos, los crisantemos, los ficus, la flor de Pascua y el laurel, aunque no son los únicos.En caso de que sospechemos que alguna planta de nuestro hogar pueda haber causado una intoxicación al gato, llevemos una muestra de la planta a la clínica veterinaria.
QUEMADURAS
Las quemaduras pueden llegar a producirse por un contacto directo con la fuente de calor (estufas, placas vitrocerámicas...) o por los no poco frecuentes accidentes domésticos (caída de café hirviendo, aceite, etc.) sobre el cuerpo del animal. En estos casos, nuestra única actuación consistirá en lavar la zona dañada con abundante agua y, a lo sumo, recortar el pelo de la zona. ¡Nada más! La aplicación de pomadas, ungüentos, remedios caseros y demás sobre la zona quemada suelen perjudicar más que ayudar a la resolución del problema.La actuación del veterinario tras la aportación del propietario es fundamental: si las lesiones ocupan menos del 15% de la superficie corporal, el pronóstico suele ser favorable; pero si la extensión es mayor, el caso es grave.Asimismo, no olvidemos las quemaduras eléctricas, parte o todo de una descarga eléctrica; de modo que cuando convivamos con un gato intentaremos proteger los cables de sus afilados dientes.
INSECTOS:
La ya comentada curiosidad del gato suele ponerle en contacto en múltiples ocasiones con todo tipo de seres vivos, entre ellos los insectos. Aunque en la mayoría de los casos las picaduras no pasan de ser simples molestias, el propietario suele asustarse por el efecto producido: gran hinchazón de cara o "cara de boxeador", rascado, intranquilidad e incluso, en ciertos casos, dificultad respiratoria.Ante tan genuino espectáculo nuestra actuación no será otra que lavar la zona con agua fría o aplicar compresas frías o hielo. Con esto, nuestra actuación habrá terminado; acudiremos inmediatamente al veterinario para que aplique el tratamiento oportuno. Por otra parte, no debemos olvidar que en muchos casos nuestro animal puede sufrir graves reacciones alérgicas que necesitan urgentemente la aplicación de antihistamínicos.
TRAUMATISMOS:
Los traumatismos más grave en los felinos suelen ser debidos a las caídas desde ciertas alturas al suelo (“gatos paracaidistas”) en su continuo deambular por balcones, ventanas..., que ponen en grave riesgo su integridad si un mal paso o el interés por el vuelo de un ave les hace perder su incomparable equilibrio. Las caídas al vacío suelen ocasionar graves lesiones e incluso pueden ser la causa de la muerte de nuestro gato. Aunque parezca una tontería, lo más importante es que el propietario del animal guarde la calma y que intente evaluar la situación y las posibles lesiones que presenta el animal. Ante cualquier tipo de traumatismo, (caídas al vacío, atropellos...) debemos tener presente los siguientes puntos:
- Evitar en la medida de lo posible los movimientos bruscos del animal. - Si apreciamos o sospechamos que el animal tiene una fractura (deformación de una zona, crepitación al movimiento, visualización directa de un hueso...), no intentaremos colocar “nada” en su posición normal; en el mejor de los casos intentaremos fijar “todo” en la posición en que nos lo encontramos.- Observaremos la coloración de las encías, que deberán ser sonrosadas; por el contrario, si estuvieran pálidas, podría ser un indicativo de hemorragia interna debida a la lesión de alguno o algunos de los órganos alojados en las cavidades del animal.
Siempre debemos tener presente que aunque no se aprecien lesiones tras el accidente, la revisión del veterinario es primordial. Aunque externamente no observemos síntoma alguno, nuestro gato puede padecer graves lesiones internas.
Golpe de calor - La mejor forma de evitar el golpe de calor es no dejar al animal expuesto directamente al sol o encerrado dentro de un automóvil o de una terraza acristalada. Si nuestra negligencia nos lleva a esta situación, debemos intentar rebajar la temperatura corporal del animal bañándolo o mojándolo con agua fría; entre otros posibles métodos están los ventiladores y aparatos de aire acondicionado, así como la aplicación de hielo en ingle y/o axilas. Todos estos métodos deben ser complementados con la actuación inmediata del profesional.
Ingestión de cuerpos extrañosAunque los gatos suelen padecer también este tipo de accidente en menos ocasiones que el perro, también podemos observar objetos punzantes en su lengua o encías, así como botones y otros curiosos objetos en el estómago. En estos casos suele ser bastante complicado, por no decir imposible, convencer al animal para que abra su boca y podamos retirar el objeto clavado; a lo que debemos añadir el riesgo de un doloroso mordisco en nuestras manos durante tan compleja maniobra. Por ello, si sospechamos que nuestro gato ha ingerido algo distinto a su alimento habitual, pero además esta sospecha se acompaña de vómitos y pérdida de apetito, por ejemplo, lo mejor será acudir al veterinario sin perder un segundo.En el caso de los cuerpos extraños clavados en la boca, serán retirados fácilmente tras una ligera sedación del animal y la identificación previa de la localización mediante una radiografía. En el caso de sospecha de cuerpo extraño en estómago u otra parte del aparato digestivo, el veterinario realizará radiografías y/o ecografías para confirmarlo. En caso afirmativo, puede ser necesaria la operación quirúrgica siempre que el objeto alojado en el aparato digestivo pueda provocar lesiones o se sospeche que no transitará hasta el ano.Antes de terminar, dos apuntes: en primer lugar que debemos ser muy prudentes en la relación que mantienen nuestros gatos con ciertos electrodomésticos, es decir, su curiosidad innata ha llevado a muchos gatos a las clínicas de urgencia tras un prelavado en la lavadora o un período de confinamiento variable en el lavavajillas. En segundo lugar y como última recomendación diremos que un gato alimentado correctamente dispondrá de unas defensas orgánicas capaces de enfrentarse a todos los riesgos diarios. En nuestra mano está proporcionarles lo que necesitan y evitarles lo que les perjudica.